La autoestima en el mundo swinger

La autoestima dentro del mundo swinger

La autoestima en el mundo swinger

Ambiente liberal   |   No comment

En los últimos tiempos se habla mucho de la realización personal y, para ello han proliferado las literaturas sobre el tema, los cursillos, la meditación, el coaching, etc. Todos coinciden en que la sexualidad es una parte importantísima para una adecuada realización personal. También coinciden en que es imprescindible tener una buena autoestima para obtener buenos resultados sociales, laborales: “quién se ama a sí mismo es el que puede amar a los demás y ayudar a los que le rodean”.

 

Bien, pues el sexo podría ser una buena vía que lleve a la autoestima y la realización personal tan deseada por todos.

 

Cuando se entra en el mundo swinger tanto como pareja swinger, hombre o mujer , a pesar de que se pueda ir con miedo al fracaso, con complejos, con frustraciones, etc., rápidamente nos damos cuenta que si bien no gustamos a todo el mundo, siempre gustamos a alguien.

 

Tanto si eres hombre como mujer, ¿qué sientes cuando ves el deseo hacia ti, cuando alguien se te acerca, cuando alguien responde que sí a una propuesta tuya…?

Lo que sentimos es sin duda bienestar con nosotros mismos y entonces es cuando aparecen resultados… los buenos resultados. Empezamos a valorar el placer, nos cuidamos más, queremos estar mejor físicamente, empezamos a fijarnos en cómo es nuestra ropa interior, atendemos a cómo olemos (higiene, perfume…), empezamos a ver que el mundo swinger nos ofrece oportunidades que no tienen sentido fuera de él como el ponerse una determinada ropa muy atrevida, muy transparente, como pasearse desnudos por un local o en lugares swingers al aire libre… digamos que se empieza a disfrutar de la libertad, de uno mismo, de sentir que la oportunidad que te estás dando no la tiene tantísima, tantísima gente, como tú antes cuando practicabas el exclusivismo. El sentirse deseado o deseada, que te digan que lo haces muy bien, que te digan que han pasado un rato muy agradable o excitante contigo, todo esto te sube la autoestima y produce, automáticamente, las ganas de dar y de recibir placer, de ser más generosos porque tú estás bien.

La seguridad personal que se adquiere –la autoestima–, con estas prácticas liberales es enorme y sirve en todos los ámbitos de la vida. Al fin y al cabo, los frutos que la vida nos ofrece están en el árbol, solo tienes que cogerlos.

Lakmée B.

No Comments

Tu comentario