La palabra: arma de seducción

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La palabra: arma de seducción

Ambiente liberal, Manual Swinger   |   No comment

Cuando pensamos en todos los recursos que existen para la estimulación, tal vez nos olvidamos un poco del poder de la palabra.

Susurrar al oído, pedir algo, anunciar lo que vas a hacer, preguntar… todo puede ser bienvenido si se hace en el momento adecuado.

 

No se trata de tener magia sino conocimiento e inteligencia emocional. Podríamos decir que la llave para abrir tu puerta a la erótica está en tu boca. Ya hay estudios sobre el hecho que las palabras con carga e intencionalidad erótica estimulan la liberación de dopamina que es una hormona que juega un rol importante en el deseo y excitación sexual.

 

Y, ¿por qué no aprovechar este recurso?

 

Una indicación sería la de ir subiendo el tono de carga sexual en las palabras de acuerdo con el momento y la fase en la que estamos. Se habla mucho de los preliminares necesarios para conseguir un buen nivel de excitación. También se considera que las palabras obscenas, sucias, guarras son cosa de hombres y no tienen garantía de ser bien recibidas por las mujeres. Pero si nos planteamos unos buenos preliminares ayudados con la palabra elogiando por ejemplo el cuerpo del otro, la piel u otras palabras que vayan de acuerdo con ese momento inicial, tal y como va subiendo el nivel sexual podemos decir otro tipo de cosas como anunciar nuestro orgasmo o decir aquellas palabras “guarras” que, en un momento de excitación, tienen un efecto importante. Tener en cuenta también que, la excitación la necesitamos igualmente los que vamos a hacer uso de la palabra; es decir, no nos podemos poner en modo “hot” y estar en frío, ya que la actitud es lo que va a contar. Podemos incluso inspirarnos en la literatura erótica, en películas… todo vale. Lo importante es tener la sensibilidad de no decir las palabras que no tienen efecto en ese preciso momento.

 

Así que, animaros a, poco a poco, ir descubriendo esta arma sexual tan poderosa y estimulante que es la palabra.

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