Año nuevo… ¿Nuevos deseos?

Año nuevo… ¿Nuevos deseos?

Ambiente liberal, Fiestas liberales y de intercambio de parejas

 

He aquí unos consejos para divertirte este año y hacer que tus juegos sexuales sean aún más emocionantes. Libera tus deseos, satisface tus fantasías y varía tus placeres… es lo que te proponemos para que este año sea aún más morboso.
En lo más profundo de ti, sabes que hay algo que no deja de emocionarte, pero nunca te has atrevido a revelarlo o admitirlo. Puede que sea hora de focalizarte en tus fantasías y decidirte a ponerlas en práctica.

 

Juegos de rol

¿Para quién?
Para las/os que se han portado mal, para las/os que a menudo se han puesto enfermas/os o para las/os que quieren un aumento de sueldo…
¿Cómo?
Con juegos de rol como jugar al médico, jefe, maestra o amante. Invéntate escenarios traviesos y ponlos en práctica. Tienes que tomarte el papel muy en serio. Para eso, busca ropa y objetos adecuados (gafas, disfraces, blusa, regla, etc.) que te servirán para dar más veracidad al juego. Imagínate en una oficina o sala de espera, y deja que la imaginación haga el resto para que el juego sea más estimulante.

 

Memorizar el Kama Sutra

¿Para quién?
Para las/os que ya no aguantan más la postura del misionero.
¿Cómo?
Varía las posturas sexuales seleccionando al azar una del Kama Sutra, y tómate el tiempo de memorizarla bien para poder reproducirla. ¡Piensa que, aunque sea complejo, será divertido y seguirá siendo un deporte!

 

Fetichismo

¿Para quién?
Para las/os que se quedan hipnotizadas/os con casi nada.
¿Cómo?
¿Te gustan los zapatos? Regala a tu pareja un bonito par de zapatos para que los pueda lucir. Y, si eres por ejemplo un fetichista de las orejas, busca la complicidad de tu pareja y oriéntala en el juego. Pero la base del fetichismo es hablar del tema juntos, no sólo durante el acto sino también antes… porque es imposible adivinar tu fantasía si no hablas de ella.

 

Juegos privados

¿Para quién?
Para las/os que ya conocen todos los rincones de la habitación.
¿Cómo?
Puedes hacerlo en los espacios morbosos de un club de intercambio (abiertos o cerrados), probarlo durante una hora en una habitación de un hotel o adentrándote en el bosque donde nadie os pueda encontrar.

 

Testeador/a de juguete

¿Para quién?
Para las/os que ya tienen una opinión hecha sobre todo.
¿Cómo?
Escoge dos o tres juguetes diferentes (por ejemplo un juguete sexual, un vibrador, unas bolas chinas…). Hazte una lista y pon en una columna los puntos positivos, tales como aspectos y sentimientos, y en la otra los puntos negativos. Activa el cronómetro para saber cuál de ellos es el que te hará disfrutar más rápidamente.

 

Amplia tu vocabulario

¿Para quién?
Para las/os que lo tienen todo dicho.
¿Cómo?
Ponle morbo a tus veladas traviesas pronunciando palabras picantes, incluso vulgares, para huir del clásico “hazme el amor, cariño”… que, a la larga, aburre.

 

Juega a las Cincuenta sombras de Grey

¿Para quién?
Para las/os que se excitaron con la peli.
¿Cómo?
Dar una palmada en el trasero, atar a tu pareja, sacar las vendas y el látigo durante el juego… La forma más fácil es comprar un kit listo para su uso con todos los accesorios. Puedes elegir una palabra clave para ralentizar el juego si va demasiado lejos.

 

Prohibido disfrutar

¿Para quién?
Para las/os que disfrutan demasiado rápido.
¿Cómo?
Haz que el juego sea más largo y más intenso. No te corras antes de hacer disfrutar a tu pareja. Si te llega el deseo, detenlo, respira hondo y vuelve a empezar más lentamente cambiando de posición, cuidando a tu pareja o reanudando los preliminares. Al final todo será más intenso.

 

El masaje

¿Para quién?
Para las/os que saben tomarse su tiempo.
¿Cómo?
Calienta la habitación, atenúa la luz, coloca sábanas bonitas y prepara el aceite de masaje. Opta por aceites de masaje calientes y lánzate a la exploración. Una excelente manera de conocer bien tu cuerpo y el cuerpo de tu pareja.

 

Masturbación mutua

¿Para quién?
Para las/os que ya no quieren hacerlo a escondidas.
¿Cómo?
Desvístete y colócate al lado o delante de tu pareja. Si la timidez te gana, puedes empezar haciéndolo bajo las sábanas. Pon una música suave para relajar el ambiente y déjate llevar por el voyerismo, estimulándote viendo como tu pareja disfruta. Incluso puedes practicar la masturbación mutua.