"Una noche especial" relato erótico de Quira

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“Una noche especial” relato erótico de Quira

Ambiente liberal, Relatos eróticos

 

Quería que esta noche fuera especial, pero las cosas no siempre salen como uno quiere. Cuando mi marido (Álex) y yo empezamos en esto yo no estaba muy segura. Fuimos a unos cuantos locales pero no interactuábamos con nadie, todavía tenía que acostumbrarme a ver gente a mi alrededor pasándolo bien; pero, poco a poco, fui eliminando mis propias barreras, empezamos a interactuar suavemente hasta que una noche me desmelené.

 

A partir de ahí fuimos haciendo varios tríos con chicos, luego intercambios con parejas… y ahora estoy aquí en nuestro local preferido, un poco decepcionada por no haber encontrado un chico a mi gusto, disponible para esta noche y que no nos diera plantón en el último momento. Aún así, pienso pasármelo bien junto con mi marido, siempre los dos juntos. Mi mirada se pasea por todo el local en busca de un chico solo que cumpla con algunos de mis criterios pero no lo tengo fácil, ninguno despierta mi interés. Así pues, me pongo a bailar mientras Álex me mira.

 

De repente, noto una mano en mi cintura y miro a mi marido. Él me sonríe… ¿Significa que ya conozco a la persona que hay detrás de mí? El chico acerca su boca a mi nuca, siento su respiración y mi cuerpo se estremece…mmm…no sé quién es pero me gusta lo que me hace sentir, por el momento. Aproxima su cuerpo al mío y puedo comprobar que está muy excitado y eso me calienta más. Vuelvo a mirar a Álex y él sin dejar de sonreír se acerca a mi de frente. Entonces el chico me dice “Feliz cumpleaños”; no reconozco la voz, pero está claro que nos conocemos de alguna manera. Álex en ese instante me besa apasionadamente, como a mí me gusta, y luego me pregunta si me gusta mi regalo. Noto como las manos del chico se desplazan por mi cuerpo lentamente, una hacia arriba en busca de mis pechos y la otra se dirige más abajo. En ese momento dejo de respirar y soy incapaz de responder a la pregunta.

 

En seguida, me encuentro en medio de la pista con mi vestido levantado hasta la cintura con la mano del chico jugando por encima de mi tanga de encaje y la otra mano sujetándome un pecho que ha conseguido liberar de mi vestido sin mangas, lo tenía fácil vamos. En ese momento, consigo girar mi cabeza y veo a Javi, el chico que supuestamente nos había dado plantón en el último momento. Vaya, me la habían jugado para darme la sorpresa.

 

Por un momento, mi cara se transforma en enfado pero mi marido me coge desde atrás y me sujeta mientras Javi se lanza directo a mi boca y en ese instante dejo de pensar y mi enfado se esfuma. Su beso es feroz pero poco a poco lo suaviza y lame mis labios entre pequeños mordiscos. Me pone a mil. Álex nota mi respiración y decide meter un dedo entre mis piernas para comprobar mi humedad. En cuanto me toca sabe que estoy muy a gusto, me coge de la mano y sé hacia donde nos dirigimos. Ahí está, La Cruz de San Andrés. Entre los dos me quitan el vestido, dejándome solo con el tanga y me atan de pies y manos a la cruz. En ese mismo instante me siento a punto de estallar.

 

Primero recorren mi cuerpo lentamente con sus manos, uno baja desde mi boca, pasando por mi cuello, mis costados y vuelven a subir hasta el pecho. Lo roza suavemente, luego lo amasa e incluso me da pequeños pellizcos en los pezones con sus dedos mientras me tienta con sus besos. A la vez, el otro recorre mis piernas con sus manos despacito hasta llegar a mi pubis. En el momento en que me roza empiezo a chorrear, no puedo evitarlo estoy muy muy muy excitada y necesito liberarme ya. De repente paran y se apartan, contemplándome mientras yo estoy ardiendo en deseo. Mi marido me mira y sabe que estoy a punto de explotar, así pues deciden desatarme y darme placer en otro lugar.

 

Entramos en la zona de camas entre besos y caricias nada suaves. Álex me tumba de espaldas y le da un condón a Javi. Éste se lo coloca y se dispone a entrar en mi vagina; mientras, Álex se sitúa a mi lado con su pene bien erecto cerca de mi cara; él sabe lo que quiero y me lo va a dar junto a nuestro amigo. Noto como mi clítoris palpita… Dios no puedo esperar más… sólo de pensar lo que viene a continuación me humedezco todavía más si es posible. Javi se acerca y juega con su pene rozándome el triángulo situado entre mis piernas. Jadeo, no puedo evitarlo, necesito sentirlo ya. Mientras, Álex acerca su polla a mi boca y yo empiezo a acariciarla con la lengua y luego me la introduzco.

 

Noto como Javi empieza a hundirse en mi vagina y muero de placer, me aferro al pene de Álex mientras me sujeta la cabeza con fuerza. Javi se introduce cada vez más en mí y sus embestidas se van acelerando. El placer es inmenso y enseguida empiezo a notar que subo y subo pero no logro estallar, hasta que unos dedos empiezan a jugar con mi clítoris y otra mano retuerce mi pezón. En ese preciso instante estallo y desaparezco del mundo, envuelta en el placer máximo. Sólo noto unas embestidas más hasta que nuestro amigo para con un ronco grito y noto como mi marido esparce su semen por mis pechos con ese sonido de placer que adoro. Al final, el hombre de mi vida y este chico que tanto me gusta han conseguido que esta noche fuera excepcional. Pero por la cara que me ponen estos dos hombres… sé que la noche no termina aquí. En fin… disfrutaremos todos hasta que el cuerpo aguante!!

 

QUIRA